Recomendaciones
de consumo
Consumo de Grandes Vinos Tintos de Burdeos, Cosechas Recientes
Descubra los mejores consejos para disfrutar y degustar los vinos como un experto.
Se recomienda no tardar más de 15 años después de las cosechas 2021 y 2017 para tomar estos vinos. A priori no tienen gran potencial de mejora al conservarlos en su cava durante un periodo más largo (aunque puedan existir excepciones).
Las cosechas de los años 2015, 2016, 2019, 2020 y 2022 son excepcionales y se recomienda conservar estos grandes vinos en óptimas condiciones de resguardo por lo menos 8 años (*) y hasta mucho más antes de consumirlos para poder disfrutarlos en su máxima expresión. Lo anterior tiene sentido siempre y cuando estén conservando su vino de manera adecuada.
(*) Siendo México un País con intensa actividad sísmica, los vinos están sometidos de manera muy frecuente a micro vibraciones. Este fenómeno puede “cansar” el vino y acelerar su oxigenación, por lo tanto, no se recomienda conservar el vino tantos años en cava como en otras partes del mundo donde podríamos recomendar duraciones de resguardo de hasta 40 años o inclusive más años para algunos de nuestros productos.
Si decidieran consumir vinos con menos de cinco años de vida, es muy probable que se beneficiarán mucho al ser vertidos en una garrafa de base ancha unas horas antes de su consumo. Esto permite oxigenarlos y abrir sus aromas.
De una manera general, conviene “seguir sus vinos”, abriendo botellas cada año después de un tiempo razonable en cava hasta identificar los momentos idóneos para su consumo.
Es conveniente sacar las botellas de su cava unas cuantas horas antes del consumo y dejarlos en el comedor para que, paulatinamente vaya subiendo su temperatura a entre 16 y 18°c.
Consumo de Viejos Grandes Vinos de Burdeos
Porque para disfrutar un vino viejo hay que tratarlo con delicadeza, servirlo a la temperatura ideal y sobretodo saborearlo lentamente.
Un vino viejo es un vino frágil. Ha permanecido durante muchos años en su cava, acostado en la oscuridad, sin ningún movimiento hasta llegar el momento de su consumo.
Cualquier botella de vino requiere un manejo muy cuidadoso, sin golpes ni sacudidas, con gestos muy suaves, lentos y respetuosos. Esto es particularmente necesario para los viejos vinos que necesitan de una extrema delicadeza en cada momento de su trato físico.
Se recomienda sacar las botellas de su lugar de reposo unos dos días antes de su consumo y conservarlos sin tocarlos en un lugar fresco y oscuro (que puede ser la misma cava) en posición vertical, llevarlas con mucho cuidado al lugar donde se van a tomar unas pocas horas antes del momento de su consumo para que, paulatinamente, el vino llegue naturalmente a una temperatura entre 16 y 17°c.
Abrir la botella poco tiempo antes del consumo para evitar una oxigenación excesiva que es enemiga de los viejos vinos.
Verter con delicadeza en los vasos evitando servir los depósitos físicos presentes en el fondo de la botella y luego dejar pasar un par de minutos contemplando la púrpura del divino brebaje, cerrar los ojos y saborear el fruto de una de las más extraordinarias colaboraciones entre la prodigalidad de la naturaleza y el genio de los hombres.
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